Sobre la depresión posparto

Puede que tu parto fuera rápido y fácil, y te sientes la persona más feliz del mundo. Pero llegas a casa y todo cambia...

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Sobre la depresión posparto
Foto:Benjamin Combs on Unsplash

¿Por qué solo tienes ganas de llorar? ¿Por qué estás preocupada por todo? ¿Por qué no va bien la lactancia? ¿Por qué te sientes como una pésima madre? Después del parto, puede ser difícil admitir que no te sientes tan bien. Te sientes enfada, irritable e inestable; y la esperada y tan ansiada armonía familiar se convierte en un caos con peleas y lágrimas.

Es imposible saber cómo reaccionarás una vez llegue el/la bebé, cuando la vida cotidiana como madre se convierta en una realidad y se espera de ti que seas feliz, agradecida y que rindas. Pero llegado el momento, no te sientes para nada bien... La gente probablemente dirá que es normal estar un poco sensible, que es natural sentir que no eres suficiente. Pero, ¿y si es mucho más grave que eso? No te reconoces y tus pensamientos negativos impactan tu vida y afectan tu relación tanto con el/la bebé como con tu pareja. Puede que te invada una tremenda fatiga junto con una sensación aguda de estrés. Tal vez el/la bebé llore mucho o no vaya bien la lactancia. Los pezones te duelen y no se curan y no duermes bien. Todo se convierte en un círculo vicioso y te sientes sola y asustada. ¿Cómo puedes hacer frente a todo esto? No eres para nada la madre estable y segura que creías ser. Es como si estuvieras atrapada en un agujero negro y no consigues salir. Un sentimiento de derrota y desesperanza te domina y, en última instancia, lo único que tienes en mente es que ya no puedes hacerlo, es insoportable.

Si así es como te sientes, podrías estar sufriendo de depresión posparto. Algunos síntomas claros son que nunca te sientes feliz, aunque «debas», experimentas pérdida de apetito y una preocupación exagerada por el/la bebé y tu capacidad como madre. Otros problemas incluyen alteraciones del sueño, debilidad, irritación y tensiones. Todo esto lleva a la culpa, lo que aumenta la sensación de estar en una espiral descendente. Muchas mujeres que han sufrido depresión posparto dicen que la sensación de impotencia y desesperación podría ser tan fuerte que incluso han pensado en el suicidio.

Si padeces depresión posparto, necesitas ayuda profesional. El tratamiento incluye asesoramiento y, a veces, incluso la intervención de un/a psiquiatra y el tratamiento con medicamentos antidepresivos. En algunos casos puede que necesites hospitalización. Dado que la falta de sueño puede ser un factor desencadenante de la depresión, podría ser aconsejable dejar de amamantar para que alguien pueda aliviarte de noches de insomnio. Lamentablemente, muchas mujeres y parejas luchan en silencio con este tipo de situación, ya que la depresión a menudo está relacionada con la culpa y la vergüenza, a pesar de toda la información disponible hoy en día. Atrévete a hablar sobre tus sentimientos, sobre cómo te sientes y busca ayuda. No puedes hacerlo por tu cuenta. Si obtienes ayuda, también ayudarás al resto de la familia.

Pero lo más importante que debes saber si sufres de depresión posparto es que pasará, aunque en ese momento lo veas todo negro. La depresión no durará para siempre, el amor y la alegría de la maternidad volverán. Y recuerda: ¡no estás sola!

Preggers

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