Ejercicios de contracción

Si tienes problemas para controlar la vejiga, no estás sola. ¡Muchas mujeres experimentan incontinencia durante el embarazo y después del parto!

Ingela Ågren

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Una reseña de Ingela Ågren

Partera licenciada

Ejercicios de contracción
Foto:pixabay.com

¿Incontinencia? ¿Bragas mojadas? ¿Vergonzoso? Probablemente hayas escuchado que es bastante normal, pero muy pocas están dispuestas a hablar del tema. Aunque sea bastante común que las mujeres tengan problemas para controlar la vejiga después del parto, desafortunadamente, la incontinencia puede crear vergüenza y ansiedad. Los niveles de la hormona relaxina aumentan durante los embarazos. Esta hormona prepara el cuerpo para el parto y ablanda los tejidos alrededor del suelo pélvico. El peso del/de la bebé crea presión hacia abajo y cuando los músculos que rodean la vejiga y la uretra se debilitan, no es raro tener alguna que otra pérdida. Sobre todo al reírte, toser o estornudar. El riesgo de incontinencia aumenta después del segundo y tercer parto, y también después de partos problemáticos.

La buena noticia es que hay una cura muy sencilla: ¡ejercicios de contracción! Practicando simples ejercicios de contracción, de manera regular, tienes una buena probabilidad de evitar las tan molestas pérdidas. Para saber si estás haciendo el ejercicio correctamente, mete un dedo (limpio) en la vagina y aprieta los músculos vaginales alrededor del dedo lo más fuerte que puedas. Deberías tener la sensación de «levantar» los músculos hacia arriba. Si no te aclaras, pide consejo a tu matrona. Practica los ejercicios de «apretar y soltar» a diario y aguanta el los músculos contraídos durante 20-30 segundos cada vez. Puedes empezar acostada boca arriba con las piernas dobladas hasta que hayas aprendido la técnica. Trata de imaginar que estás deteniendo el flujo de orina con una «sensación ascendente» en los músculos. Repite ocho veces. Una vez que hayas aprendido la técnica de contracción, puedes hacer los ejercicios de pie, en cualquier sitio. ¿Por qué no estableces tu propia rutina de contracción? Por ejemplo: siempre que vayas en autobús, siempre que te laves los dientes, siempre que esperes en la cola del súper, o tal vez cada vez que vayas a dar el pecho. En las farmacias puedes comprar las llamadas bolas de Kegel que pueden hacer que el ejercicio sea aún más efectivo. Infórmate sobre el modelo y el peso apropiados y llévalos a tu matrona, quien medirá la fuerza del suelo pélvico y te mostrará la mejor técnica. ¡Con las bolas de Kegel es más probable que hagas correctamente el ejercicio!

Si tienes pérdidas al toser, siéntate para aliviar el suelo pélvico. Si no puedes controlar la vejiga cuando cargas algo pesado, endereza la espalda y reduce la carga. Además, existen dispositivos uretrales de diseño especial que pueden ser instalados por un urólogo/a. También hay dispositivos eléctricos: pide más información a la matrona.

Si eres persistente con los ejercicios de contracción, pero no obtienes resultados, o si sigues teniendo problemas cuando tu hijo/a tenga seis meses, pide ayuda. La incontinencia puede tratarse en algunos casos con acupuntura, medicamentos o cirugía. No vayas al baño simplemente "por si acaso", esto puede causar una vejiga hiperactiva.

Fuente: Guía de Atención Sanitaria sueca.

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