El ejercicio físico durante el embarazo

Muévete, pero con moderación. Escucha a tu cuerpo.

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El ejercicio físico durante el embarazo
Foto:Preggers

Hacer ejercicio y entrenar durante el embarazo es beneficioso para ti y para tu bebé. Si estás en buena forma física o, cuando menos, tu estado físico es bueno, el parto será más sencillo para ti. Dar a luz es un trabajo duro, así que debes prepararte físicamente para enfrentarte a ese momento. Si empiezas totalmente en baja forma física al quedarte embarazada, puedes andar, nadar y montar en bicicleta. Estas actividades son delicadas con el cuerpo y no te romperán los ligamentos, pero siguen siendo efectivas cuando empiezas a hacer ejercicio. La natación y el «aquagym» son especialmente geniales. Sientes el cuerpo ligero en el agua y es más fácil tirar de ti misma y hacer estiramientos. Las sesiones grupales están bien, pero ten cuidado, escucha a tu cuerpo y no des saltos. Si te gustan las artes marciales puedes participar en el calentamiento, pero evita los encuentros de contacto. 

Otro tipo de ejercicios fundamentales durante el embarazo son los ejercicios de Kegel después del parto, ejercitar los músculos del suelo pélvico es vital para recuperar la fuerza en dichos músculos. Será mucho más sencillo seguir con los ejercicios de Kegel si ya empezaste durante el embarazo, si no antes. Si sabes cómo contraer correctamente, te será mucho más fácil relajarte a la hora del parto. 

Modera el esfuerzo al hacer ejercicio cuando estés embarazada. No te fuerces demasiado, tu ritmo cardíaco no debería exceder las 140 pulsaciones por minuto. La regla general es que deberías ser capaz de mantener una conversación normal mientras haces ejercicio, pero eso depende de en qué semana estés. Si estás en una de las últimas etapas del embarazo, puede que notes la barriga dura al hacer ejercicio. Esto sucede porque estás teniendo contracciones, y es señal de que igual te has pasado un poquito con el entrenamiento. Baja el ritmo y haz una pausa. Si sigues teniendo contracciones, deberías dar por terminada la sesión de entrenamiento y descansar. 

Hay mujeres que se sienten más flexibles durante el embarazo a pesar de la barriga. Esto es a causa de la relaxina, una hormona que afloja los cartílagos y los tejidos conectivos de la región pélvica para preparar el cuerpo para el parto. Ten cuidado con los estiramientos, incluso si practicas yoga. Hay opciones de yoga que son aptas para el embarazo: es el llamado «yoga para embarazadas». ¡Pruébalo! Así estarás segura de que los ejercicios están adaptados a ti. 

Si te encuentras bien, puedes hacer todo el ejercicio con el que te sientas cómoda. En las últimas semanas, es probable que tengas que bajar la intensidad y hacer ejercicios más sencillos. Si tienes pérdidas o has sufrido abortos previamente, también te lo tienes que tomar con calma. Cambia el ejercicio físico por el ejercicio mental al final de todo. ¡Y no te olvides de los ejercicios de Kegel!

Preggers

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