El embarazo: las primeras doce semanas

El feto es diminuto y tu barriga tiene exactamente el mismo aspecto que antes, pero dentro de tu cuerpo las cosas están cambiando y, sin duda, tú puedes sentirlo. ¡Es una montaña rusa física y emocional! Únete a la exploración de las doce primeras semanas del embarazo.

Therese Sok

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Una reseña de Therese Sok

Partera licenciada

El embarazo: las primeras doce semanas
Foto:Preggers

Durante las primeras semanas, es posible que ni siquiera sepas que estás embarazada. No es hasta la tercera semana cuando el óvulo es fecundado y tiene lugar la concepción. Igual notas que los pechos te duelen y te parecen más grandes de lo normal: genial, porque ese es uno de los primeros signos. Sin embargo, hasta que no te hagas un test de embarazo no vas a poder estar segura. Así que es hora de ir a la farmacia...

¡Viva! El test dice que estás embarazada. 

Ahora estás en la semana 4, lo que también quiere decir que ya puedes guardar los tampones, porque no vas a tener la regla durante al menos otros 9 meses. 

Es un capítulo de tu vida totalmente nuevo. Y vas a empezar a frecuentar la clínica prenatal de tu distrito bien pronto. Ponte en contacto con ellos para pedir una primera visita con una matrona. Depende de dónde vivas, es posible que puedas elegir entre diferentes clínicas. Llegados a este punto, es una buena idea que investigues un poco y veas las diferentes clínicas que hay en tu zona. La atención prenatal es gratuita para todas las mujeres embarazadas. 

¿Solo para las mujeres? No, la atención prenatal también está abierta a coprogenitores y a todos los futuros padres y madres, aunque no sean ellos quienes estén gestando al/a la bebé. Id los dos juntos a la visita: es una oportunidad excelente de aprender más acerca del embarazo, el/la bebé y el parto. 

Hasta la semana 12 se recomienda que tomes un suplemento dietético de ácido fólico, un tipo de vitamina B que reduce el riesgo del/de la bebé de sufrir espina bífida. Habla con tu matrona o con alguien de tu clínica prenatal para que te oriente. 

Es posible que también hayas empezado a sufrir náuseas y mareos. Hay mujeres que tienen mala suerte y se encuentran mal más a menudo, varias veces al día. Otras sienten náuseas, pero no vomitan, mientras que a las más afortunadas no les pasa nada. Por desgracia, hay muy poca ecuanimidad cuando se trata del embarazo. Ve picoteando a lo largo del día cuando te ataquen las náuseas y asegúrate de llevar todo lo necesario si necesitas salir a dar una vuelta. Superconsejo: ¡lleva siempre bolsas de plástico en el bolso! 

Ahora llevas cinco semanas embarazada, y las hormonas están empezando a volverse locas de verdad. Te sientes cansada como nunca antes lo habías estado. El feto todavía es diminuto, es tan pequeño que incluso es difícil de ver al microscopio, pero lo suficientemente grande para afectar a cómo te sientes por dentro. Tus niveles hormonales se han incrementado mucho, lo que a menudo produce un cansancio abrumador, y vas a necesitar descansar más de lo normal. No hay de qué preocuparse: el cansancio se irá casi tan rápido como llegó y acabarás recuperando la energía. También es muy normal que te duela la parte baja de la espalda durante este periodo: es una sensación muy similar a los síntomas premenstruales.

¿Todavía te duele el pecho? Igual no es lo más sexy ni lo más cómodo, pero dormir con el sujetador puesto te puede ayudar. 

El embarazo es sinónimo de enormes cambios físicos y la circulación y el volumen de la sangre aumentan. Esto hace que tus riñones tengan que hacer un esfuerzo extra. Ahora estás de 6 semanas y la sangre extra añadirá presión a la vejiga, lo que te hará que necesites ir al baño más a menudo. Hacer varios viajes por la noche es completamente normal. Si te cuesta volver a dormirte, intenta apagar las luces y cerrar los ojos.

A estas alturas, seguro que ya te has dado cuenta de que lo único que puedes hacer es tomarte el embarazo como viene y encontrar formas de controlar las reacciones de tu cuerpo ante este enorme cambio. ¡Intenta verlo como una emocionante aventura!

No obstante, no es solo tu cuerpo lo que está cambiando. La semana 7 está repleta de montañas rusas emocionales y puede que te sientas agobiada y confundida al sentir felicidad en un momento y tristeza al siguiente. Estos cambios de humor están en parte causados por las hormonas, y también porque estás experimentando cambios enormes a muchos niveles diferentes. No te preocupes, todo va como tiene que ir y sentir una gran variedad de emociones a la vez es completamente normal.

A veces, durante las semanas 8-10 irás a tu primera visita en la clínica prenatal. Seguramente tengas la sensación de que este reconocimiento médico inicial es bastante especial: es posible que sientas por primera vez que el embarazo está pasando de verdad. Tendrás la oportunidad de preguntar cualquier cosa y la matrona te hará unas cuantas pruebas. Si tienes pareja, es buena idea que vayáis juntos y penséis con antelación en el tipo de preguntas que os gustaría hacer, ya que estas se suelen olvidar fácilmente durante la visita. 

Los problemas de náuseas probablemente empiecen a mejorar a partir de la semana 12, aunque hay mujeres con menos suerte que van a tener que esperar un poco más. Si decidiste someterte a un test KUB (una evaluación del riesgo de anomalías cromosómicas que consiste en la combinación de un análisis de sangre y una ecografía), seguramente te lo harán durante esta semana. Muchas mujeres eligen esta semana para dar la dulce noticia a sus amigos y familiares, ya que el riesgo de aborto se ha reducido en gran medida. 

¡Enhorabuena! Ya has superado el primer trimestre de tu embarazo, ¡todo un hito! 

Fuente: «Livsmedelsverket» y «Vårdguiden» - 1177.se

Therese Sok

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