Tener hermanos: deja que tu niño/a mayor se sienta pequeño/a

Cuando se es niño, esperar a convertirse en hermano/a mayor es un proceso emocionante y a la vez complicado. Un hermano significa un gran cambio para todos en la familia, pero principalmente para un hermano/a mayor. No olvides dejar que tu niño/a mayor se sienta pequeño/a de vez en cuando, para que el cambio sea más sencillo y contribuya a la buena relación entre hermanos.

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Tener hermanos: deja que tu niño/a mayor se sienta pequeño/a
Foto: Preggers

Convertirse en hermano/a mayor es un viaje que comienza en el embarazo durante el cual puedes comenzar a preparar a tu hijo/a de diferentes maneras. Empezar a acostumbrarse a la llegada de un/a hermano/a es importante ya que lleva su debido tiempo. Con la llegada del bebé, el proceso de adaptación todavía seguirá siendo muy grande, así que ármate de mucha paciencia y amor para que tu hijo/a mayor pueda sentir y reaccionar a su manera, ya sea de forma positiva o negativa.

Prepara con antelación nuevas rutinas prácticas y deja que el futuro hermano/a mayor participe, ayude o influya en las mismas. Para algunos niños jugar con las cosas del bebé tales como el cambiador, la cama o la habitación, etc., es divertido, sin embargo, otros prefieren que todo sea como de costumbre. Háblele sobre lo que va a ocurrir y explícale que el bebé no podrá hacer muchas cosas al principio.

Cuando llegue el bebé

Como sabes, un bebé recién nacido requiere mucho tiempo para los padres, lo cual obviamente afecta al niño/a mayor. Prepárate a que tu niño/a mayor se sienta un poco apartado y, por lo tanto, necesite un poco más de atención durante un tiempo. Puede ocurrir que el niño/a mayor muestre un completo desinterés hacia el nuevo bebé e inmediatamente a continuación querer abrazar y ayudar a su hermanito/a. Dependiendo del comportamiento de tu hijo/a y de la edad que tiene a la llegada de su hermanito/a, tendrás que ser sensible a las diferentes necesidades que demande y a las distintas reacciones que tenga a lo largo de los días.

Cuida al hermanito/a mayor un poco más y no esperes demasiado de él o ella al principio. Háblale a tu niño/a mayor sobre cómo los bebés pueden ser un poco molestos cuando son pequeñitos para que sienta que estás de su lado. Si sois dos, podéis hacer turnos para que vuestro niño/a mayor reciba vuestra atención en todo momento. Una vez que todo lo relacionado con la llegada del nuevo bebé esté listo, también podéis pedir ayuda a familiares y/o amigos para que apoyen al niño/a mayor, para que así no se sienta desplazado en un segundo plano. Por lo general, da buenos resultados para la futura relación entre hermanos.

Deja que el hermano/a mayor se sienta pequeño/a

Es normal que, hasta los seis años aproximadamente, los hermanos mayores reaccionen, a veces, queriendo volver a ser pequeños. De repente, puede ocurrir que tu niño/a mayor empiece a hablar el lenguaje del bebé, quiera un biberón o que lo/la carguen en brazos. Es importante que sepas que no hay nada de malo en ello y que entiendas cómo se siente tu niño/a.

Evita realizar cambios importantes para tu niño/a mayor durante este período tales como dejar de usar el chupete, comenzar a dormir en su propia cama o situaciones por el estilo. Convertirse en hermano/a mayor puede suponer que el niño/a mayor necesite ser tratado/a como un niño/a pequeño/a para sentirse seguro/a.

Algunos niños también reaccionan volviéndose inusualmente más quejosos o revoltosos. Trata de consolarlo/a tanto como sea posible en lugar de enfadarte con él o ella. Si respondes afirmativamente a las necesidades de tu niño/a, probablemente este período pasará más rápido. Recuerda que se trata de un gran período de adaptación para tu niño/a mayor por lo que puede llevarle tiempo acomodarse completamente a la nueva situación. Ofrécele amor y cercanía y verás cómo se calma después de un tiempo.

Reduce las exigencias

Recibir a un nuevo hijo/a y tener varios hijos supone, para la mayoría de las familias, un largo período de agotamiento. No te exijas demasiado respecto tanto a las tareas del hogar como respecto a todo aquello que debas resolver en tu entorno. En su lugar, dedica más tiempo y energía a tu niño/a mayor. Intenta ser paciente y deja que el hermanito o hermanita mayor vaya a su propio ritmo, sin exigencias.

Si estáis completamente exhaustos, sería prudente no culpar al bebé del cansancio frente al hermano/a mayor, ya que podría pensar que por culpa del bebé mamá o papá no quieren o no pueden abrazarle o jugar con él/ella. Dedícale tiempo extra a tu niño/a mayor antes de tomarte un descanso o antes de irte a dormir o haz ambas cosas junto con tu niño/a.

Lactancia artificial o materna

Tanto la lactancia artificial (dar el biberón) como la lactancia materna (amamantar) implican momentos de gran concentración que pueden hacer que el/la hermano/a mayor se sienta celoso/a del bebé. Asegúrate de «abastecer» al niño/a mayor pasando tiempo con él/ella, antes de dar el biberón o amamantar al bebé. Así, el niño/a mayor se sentirá prioritario y será más tolerante cuando tengas que alimentar al bebé. A veces, el niño/a mayor come solo/a, por lo que también podría aprovecharse ese momento para la lactancia del bebé. De esta manera, la alimentación podría convertirse en un momento de cercanía para todos.

Amor de hermanos

Cuando la familia crece, el desarrollo de tus niños/as y los desafíos van de la mano. El hermano/a mayor puede tardar tiempo en acostumbrarse a la competencia, con independencia de lo lindo/a que sea el bebé. Cuando el bebé no llora…

Cuanto menos exigente seas con el niño/a mayor, probablemente la conexión entre hermanos sea más rápida. La relación entre hermanos se profundiza gradualmente a través de la convivencia, donde el juego, el amor, las peleas y la capacidad de mostrar consideración contribuyen al desarrollo de la misma. Como padres, creáis un ambiente de seguridad para todos los hermanos a través de unos límites claros y a través de la atención y cercanía individualizada para cada uno de ellos.

Todos los niños no son iguales y sus reacciones son diferentes, por lo tanto, requieren una diferente cantidad de apoyo en función de las edades que tengan. Cuanto más apoyo individualizado puedas brindar a cada uno de tus hijos, mayor será la probabilidad de que se desarrolle ese amor entre hermanos que seguramente deseas que exista entre tus hijos/as.

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