Embarazada en las semanas 40

Crianza compartida

¿Estáis preparados? ¿Habéis hablado ya acerca del enorme cambio que os espera?

Por ahora, estáis a punto de adentraros en un mundo de arrumacos, lágrimas, frustración y preocupaciones en general. No hay nada mejor que ser padres, pero tampoco hay nada peor que sentirse desbordados y confusos. Ambos sentimientos van a ser inevitables, y todo lo que uno/a puede hacer es desarrollar la capacidad de mantener la calma bajo una presión inmensa. De ahora en adelante, ya no vais a controlar ni vuestras rutinas ni el sueño. Alguien a quien le dan igual el tiempo y el espacio va a tomar el control. Aquí es donde todo lo que hayáis planeado de antemano va a tener una importancia crítica para asegurar que no os arrastra el torbellino de emociones y caos, y que sois capaces de mantener los pies en el suelo cuando se trata de ejercer como padres.