Embarazada en las semanas 8
Longitud: 1.3 cmPeso: 1 g
Desarrollo del bebé
Hasta ahora, mi cuerpecito ha estado hecho de cartílago, pero eso está empezando a cambiar: la estructura ósea está empezando a formarse junto a órganos internos como el corazón, los pulmones, el cerebro y los riñones.
Mi metamorfosis sigue avanzando rápidamente, ahora se me ven los vasos sanguíneos bajo la piel y empiezan a tomar forma rasgos más reconocibles como los labios, la nariz y los párpados.
Mi gran corazón se ríe de lo pequeñito/a que soy y alcanza una media de 150 latidos por minuto: late el doble de rápido que el tuyo, y esto es así porque mi aparato circulatorio es muy pequeñito. ¡Todo es completamente normal!
También he empezado a moverme mucho más. No tanto como para que mamá pueda notar que estoy aquí, pero para mí es una forma fantástica de ejercitar los músculos y las articulaciones como es debido.
Desarrollo de la madre
En este momento del embarazo, es posible que tengas la sensación de que está a punto de venirte la regla.
Irás regularmente al baño para ver si hay manchitas. Esa sensación la provocan el útero, que se está expandiendo, y el propio feto. El útero solo está reaccionando a la sensación de «lo desconocido» que hay dentro de ti, que se parece a lo que sientes cuando tienes la regla.
Puede que manches un poco en las etapas iniciales del embarazo: eso no tiene por qué significar necesariamente que estás teniendo un aborto. Las secreciones rosadas son normales, y nada de lo que preocuparse. Un sangrado más frecuente debería ser evaluado por un médico, pero también puede ocurrir sin que tenga que ser un aborto. Si no estás segura, contacta con tu matrona.
La placenta sigue desarrollándose rápidamente, mientras el líquido amniótico, cuya misión es proteger y ayudar en el desarrollo del/de la bebé, está ahora presente y aumenta a razón de un par de cucharas soperas a la semana.
Co-padre
Tu pareja pronto visitará una clínica materno-infantil y conocerá a su partera.
En la consulta, la partera comprobará que la barriga esté creciendo correctamente y que la madre esté sana. Pero las visitas no son solo para tu pareja embarazada: ¡los coprogenitores también son bienvenidos!
Y el sexo, ¿qué? Igual no es la primera cosa que tu pareja tiene en la cabeza, ya que su deseo sexual se puede haber visto afectado por el embarazo. Tal vez el tuyo también. De todos modos, hablar sobre ello os ayudará a llegar a algún tipo de entendimiento mutuo sobre cómo podéis abordar el tema. Y que conste: el sexo no le hace daño al/a la bebé.
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