Las hemorroides: ¡todo lo que desearías no tener que saber!

¿Tienes síntomas como picor, ardor, dolor, sangrado o fluidos que provienen del recto? Las hemorroides son una patología frecuente en las mujeres embarazadas y también después de haber tenido un/a bebé (como si no hubiera ya suficientes problemas asociados al embarazo). Las hemorroides pueden ser muy incómodas, pero es raro que resulten peligrosas y normalmente desaparecen solas en algún momento después del parto.

Ingela Ågren

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Una reseña de Ingela Ågren

Las hemorroides: ¡todo lo que desearías no tener que saber!
Foto:Ryan Moreno on Unsplash

El canal anal está revestido de unos cojines compuestos de tejido submucoso y vasos sanguíneos. Se denominan «hemorroides», o «almorranas», cuando crecen y se hinchan. Pueden estar localizadas en el interior del recto, las llamadas «hemorroides internas», o debajo de la piel que hay alrededor del ano, las llamadas «hemorroides externas». No es infrecuente tener hemorroides internas y externas al mismo tiempo.

El volumen de la sangre en el cuerpo aumenta cuando estás embarazada, y la barriga que va creciendo añade presión extra a los vasos sanguíneos situados alrededor de la parte inferior del recto; por eso, el desarrollo de las hemorroides es más común durante el embarazo. Las mujeres embarazadas sufren estreñimiento más a menudo, lo que constituye otra razón para el desarrollo de las hemorroides. Al empujar para que salga el/la bebé durante el parto, aumenta la presión en la zona rectal y las hemorroides se llenan de sangre. Por consiguiente, tener problemas de hemorroides es normal después del parto.

Los síntomas de las hemorroides incluyen:

  • Piel inflamada alrededor del ano
  • Comezón y ardor en la zona del ano
  • Sangrado al defecar
  • Dolor al defecar
  • Mucosidad, gases o pérdidas de heces

La mayoría de hemorroides desaparecen por sí mismas; no obstante, hay algunos trucos para aliviar las molestias que producen:

  • Evita el estreñimiento. Intenta beber bastante cantidad de líquido, sigue una dieta rica en fibra y mantente activa físicamente.
  • Mantén limpia la zona: enjuágala con agua caliente después de ir al baño.
  • Hay medicamentos que no necesitan receta, como algunas cremas y supositorios, disponibles en las farmacias y que se pueden utilizar durante el embarazo y la lactancia. 
  • Si el tránsito de las heces te resulta muy doloroso, intenta aplicarte un poco de crema anestésica a base de lidocaína, como Zylocain, antes de ir al baño.
  • Ponte en contacto con tu médico si los problemas son serios y persistentes.
Ingela Ågren

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