¡Recién embarazada! Nada se nota por fuera, pero por dentro… todo está cambiando…

Durante las primeras etapas del embarazo, sentirás que cargas con un gran secreto... en tu vientre. No se puede ver desde afuera, pero el cuerpo está en plena labor... ¡a lo grande!

Therese Sok

4 de lectura

Una reseña de Therese Sok

Partera licenciada

¡Recién embarazada! Nada se nota por fuera, pero por dentro… todo está cambiando…
Foto:Preggers

La transformación mágica a menudo empieza con dolor de senos. Y sientes que tienes ganas de hacer pis todo el tiempo. ¿No me tendría que haber bajado la regla hace un par de días? Ahora es cuando te empiezas a plantear: ¿Podría… ser… que…? Comienza a surgir un hormigueo de expectativas. Puedes sentirlo en tu columna vertebral. Ahora casi estallas de curiosidad. Empiezas a googlear sobre los primeros síntomas del embarazo. Senos doloridos, confirmado. Necesidad de orinar, confirmado. No te baja la regla, confirmado. Decides esperar. Si no te viene el periodo antes de una semana te comprarás una prueba de embarazo.

Pasó una semana y, de repente, entras en una farmacia. Te detienes, vacilas y pareces un poco perdida. Y empiezas a preguntarte, ¿qué prueba es mejor? Puedes sentir cómo late tu corazón. Rápidamente, eliges una prueba digital y te apresuras a pagar.

¿Deberías hacerla ahora o mañana? Pero ya sabes la respuesta, ¿Cómo vas a poder aguantarte? Abres el paquetito, lees rápidamente las instrucciones y haces pis en el palo. Te quedas allí sentada, con el palo en la mano y no te atreves a abrir los ojos. Después de lo que parece una eternidad (un minuto) abres lentamente un ojo. Luego el otro. La palabra EMBARAZADA te golpea como una ola de calor. Puedes leer la palabra, pero no terminas de entenderla. Vuelves a leer las instrucciones y comparas tu prueba con las ilustraciones del prospecto. Poco a poco vuelves a la realidad. ¡Bang! Ya te has embarcado en un viaje completamente nuevo.

En la quinta semana del embarazo, el embrión es del tamaño de una semilla de sésamo. Puede que empieces a sentirte cansada. Ese es un efecto natural de los cambios en el equilibrio hormonal, y también te vuelves más sensible. ¡No es de extrañar! Están pasando muchísimas cosas en tu vientre. Los pulmones del embrión ya han empezado a desarrollarse y los brazos y las piernas del/de la bebé comienzan a salir. La médula espinal, que hasta ahora estaba completamente expuesta, ahora se sellará y se desarrollarán las primeras células sanguíneas y vasos sanguíneos. El corazón, hasta ahora solo un pequeño tubo, ya está trabajando duro. Durante las próximas semanas, el embrión se convertirá en un feto, tu bebé, con todas las células básicas en los órganos, ya en su lugar.

¡Semana diez! Eso pequeñito que hay en tu vientre ahora es oficialmente un feto en términos médicos. Tan pronto en el embarazo, antes de que te hayan hecho una ecografía o hayas escuchado el corazón del/de la bebé, es normal que parezca surrealista que una vida esté creciendo en tu interior. En la undécima semana, el feto mide apenas cinco centímetros de largo, es aproximadamente del tamaño de una ciruela.

Al final de la decimotercera semana, ya habrás dejado atrás el primer trimestre y te adentrarás en el segundo trimestre. En términos generales, el mayor riesgo de pérdida del bebé durante el embarazo ha pasado ya. Se empiezan a formar pequeños huesos y él o ella puede mover brazos y piernas, aunque eso sí, torpemente. Incluso las huellas dactilares, que el/la bebé tendrá el resto de su vida, ya se han formado. Los rasgos faciales han comenzado a aparecer, pero los ojos están cerrados. Comienza a parecerse a un pequeño ser humano.

Alrededor de la semana 14, el feto puede agarrar, mover las cejas y fruncir el ceño. Él o ella puede incluso meterse el pulgar en la boca. La audición se desarrolla en la semana 15 y el feto se da cuenta de su entorno. Uno puede pensar que la vida en el útero es tranquila y calmada. Y sí, tranquila es, pero muy lejos de ser silenciosa. El feto puede escuchar el flujo de la sangre y cómo retumba el intestino. También puede escuchar cuando estornudas, toses, eructas o ríes. El/la bebé se percata de tu voz desde el principio.

Llega la semana 20 y se completa la mitad del embarazo, ¡enhorabuena!

El abdomen comienza a hincharse y puedes sentir que el/la bebé se mueve. Ya es más difícil ocultar tu estado, tu secreto se ha revelado.

Fuente: Guía de Atención Sanitaria sueca

Therese Sok

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