Cómo recuperarse del desgarro perineal

La mayoría de mujeres sufren desgarro perineal durante el parto vaginal, lo que a veces implica la necesidad de puntos de sutura y cirugía reparadora. Los desgarros pequeños no suelen necesitar puntos, ya que se curan solos. Los desgarros pueden dañar los músculos situados detrás del perineo: entonces, la reconstrucción es siempre necesaria. Se utilizan puntos de sutura absorbibles y no es necesario quitarlos.

Ingela Ågren

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Una reseña de Ingela Ågren

Cómo recuperarse del desgarro perineal
Foto:Preggers

Si el desgarro provoca dolor

Un desgarro puede doler, y la zona perineal puede estar inflamada al principio. Las molestias van disminuyendo día tras día. Para la mayoría, la incomodidad habrá desaparecido en unos meses. No obstante, el cuerpo puede necesitar hasta un año para recuperarse del parto. Puedes tomar medicamentos que no necesitan receta, como paracetamol (por ejemplo, Gelocatil) de 500 mg, dos comprimidos cuatro veces al día o, preferiblemente, ibuprofeno (como, por ejemplo, Espidifen) de 400 mg, a razón de un comprimido tres veces al día. Puedes tomarte los comprimidos aunque estés amamantando. Si te duele al estar sentada, acuéstate cuando des el pecho o el biberón.

Cómo gestionar la higiene

Los desgarros no necesitan curas especiales. Lava la zona con agua cuando sea necesario, pero evita los jabones y las cremas. Cámbiate la compresa varias veces al día o incluso con más frecuencia si notas que está húmeda. Frotar la zona desgarrada puede resultarte molesto, así que intenta secarla cuidadosamente dando ligeros golpecitos con una toalla. Prescindir de la ropa interior de vez en cuando para "airear" el desgarro es una buena idea.

Si notas sensación de ardor al orinar, prueba a hacer pis en la ducha y deja que el agua lave la zona perineal al mismo tiempo. Acuérdate de beber bastante agua para diluir la orina. Después del parto, a menudo es difícil aguantarse los gases hayas sufrido desgarro o no. Los problemas desaparecen después de una semana aproximadamente.

A muchas mujeres les preocupa defecar después del parto. Evita el estreñimiento después de dar a luz. Bebe mucha agua, come alimentos con fibra y haz tanto ejercicio como puedas. Si has sufrido daños en el esfínter, es decir, un desgarro de tercer o cuarto grado, es particularmente importante que no vayas estreñida. Los medicamentos como las emulsiones de parafina ablandan las heces y facilitan el tránsito. 

El sexo después del parto

El sexo con penetración debería evitarse durante el proceso de curación del desgarro. Un desgarro puede tardar varias semanas, o incluso meses, en curarse. El deseo de retomar la vida sexual después del parto difiere de persona a persona. Es importante que pase a tu manera. Si estás dando de mamar, es posible que las mucosas estén frágiles y resecas debido a los bajos niveles de estrógenos causados por la lactancia. Los estrógenos sin receta médica y el lubricante pueden ayudar. Habla con tu matrona si tienes preguntas sobre el sexo después del parto.

Si surgen complicaciones

A veces, las mujeres tienen que buscar asistencia médica después del parto porque experimentan complicaciones con los desgarros. La herida se puede infectar, por ejemplo. Los síntomas pueden incluir dolor en aumento, fiebre o secreciones densas. Es importante que contactes con un profesional sanitario si sientes dolor intenso al ir de vientre o si tienes incontinencia fecal. Contacta con el servicio sanitario más cercano o con tu clínica de ginecología y obstetricia si el desgarro te causa molestias. 

Visita de seguimiento

Durante la visita de seguimiento con tu matrona unos cuantos meses después del parto, se te ofrecerá una revisión ginecológica para estar seguros de que el desgarro perineal se ha curado. También revisarán tu capacidad para contraer los músculos. Empieza a hacer ejercicios para el suelo pélvico poco después del parto.

Ingela Ågren

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