Embarazada en las semanas 6

Desarrollo de la madre

Es probable que ahora estés empezando a notar los síntomas del embarazo.

Las náuseas y los vómitos son frecuentes y, normalmente, los más molestos. Si vomitas mucho, igual estás preocupada por la falta de nutrientes para tu hijo/a nonato/a. No te preocupes. Vomitar no le hace daño a tu bebé. El alimento le llega de nutrientes ya digeridos, y así consigue todo lo que necesita.

 Los cambios en los niveles hormonales del cuerpo provocan náuseas. El estrés, el hambre y la fatiga agravan los síntomas, así que escucha a tu cuerpo, descansa y come poco y a menudo. Los alimentos fríos que no huelan demasiado pueden ayudarte a combatir las náuseas. Si te encuentras muy, muy mal, hay medicamentos con y sin receta que puedes comprar para hacer que mejore la situación. No obstante, asegúrate de hablar siempre con un/a doctor/a o matrona antes de tomarlos.

 Otros síntomas frecuentes del embarazo incluyen pechos doloridos y sensibles, dolores de cabeza y cansancio. También puedes sentir entumecimiento en la parte baja del abdomen, un dolor que a veces se extiende hacia la región inguinal. Puede que sea a causa de que el útero se va expandiendo, lo que es bastante normal, pero un poco incómodo.

 Si te da la sensación de que necesitas hacer pis todo el rato, es por un aumento de GCH en la sangre. El útero en expansión unido a los riñones haciendo horas extras para expulsar residuos del cuerpo son algunas de las razones por las que necesitas aliviarte a menudo. No es peligroso y acaba desapareciendo más adelante durante el embarazo.