Leche materna: así es como funciona

Los senos ya cambian en la etapa inicial del embarazo, preparándose para amamantar al/a la bebé que está en camino.

Ingela Ågren

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Una reseña de Ingela Ågren

Leche materna: así es como funciona
Foto:Preggers

Los senos ya tienen algunas cavidades huecas, los llamados alvéolos, donde se encuentran las células productoras de leche, así como los conductos. La leche se produce en los alvéolos y luego se transporta al pezón a través de los conductos. Los conductos crecen en número y tamaño durante el embarazo, los alvéolos también crecen en número y aumenta el flujo sanguíneo a los senos. Esto se nota por el aumento del tamaño de los senos y por los vasos sanguíneos visibles en los senos. El tamaño de los senos no es un indicador de una mejor o peor capacidad para producir leche.

La hormona productora de la leche, la prolactina, hace que la primera leche se forme en el pecho ya durante el tercer mes del embarazo. La primera leche se llama «leche cruda» o «calostro». El calostro es lo que mama un/a recién nacido/a durante los primeros días de su vida. La leche cruda contiene más proteínas, minerales y vitaminas que la leche madura, y más inmunoglobulina, lo que fortalece el sistema inmunitario del/de la bebé. Después de unos días, el calostro es reemplazado por leche madura, que tiene un mayor contenido de grasa y lactosa.

La prolactina se libera durante la lactancia y estimula la producción de más leche. La producción de leche depende de la oferta y la demanda. Si el/la bebé toma el pecho con frecuencia y durante períodos de tiempo prolongados, el cuerpo producirá más leche. Así es como el cuerpo se adapta a las necesidades del/de la bebé.

El nivel de la hormona oxitocina en la madre aumenta cuando el/la bebé toma el pecho y, a veces, incluso antes de que el/la bebé se agarre y empiece a mamar. La oxitocina hace que comience el reflejo de bajada, la leche se libera del alvéolo a través de los conductos lácteos hacia el pezón y el seno se vacía más eficientemente. El reflejo de bajada puede sentirse como un hormigueo en el pecho y a veces ser doloroso, aunque hay mujeres que pueden no sentir nada. Hay muchas cosas que pueden provocar un retraso en la bajada de la leche materna: por ejemplo, si la madre está estresada, ansiosa o con dolor. Algunos consejos para combatir un reflejo de bajada lento o difícil son que intentes estar en un entorno tranquilo y apacible, mantenerte caliente, sentir la piel del/de la bebé contra la tuya y darte un suave masaje en los senos.

Ingela Ågren

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