El flujo vaginal mantiene la higiene
Desde la pubertad, el cuerpo femenino empieza a segregar flujo vaginal (leucorrea), un líquido transparente que humedece las membranas mucosas. La secreción del flujo vaginal es la forma natural que tiene el cuerpo de mantener la vagina limpia y protegida.
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Verificada por Jenny Jansson
partera licenciada
La leucorrea procede de la vagina o del cuello del útero y su cantidad varía durante la regla, normalmente es abundante justo antes de la menstruación y gelatinosa, como la clara del huevo, durante la ovulación. El flujo vaginal suele tener un olor ligeramente agrio, una textura viscosa y puede adquirir un color amarillento o amarronado cuando entra en contacto con el aire.
Flujo vaginal abundante o anormal
Los problemas en la vagina en ocasiones afectan al flujo vaginal. Si crees que el flujo vaginal huele más de lo habitual, es más abundante o su color tiene un tono más oscuro o verdoso, puede deberse a una infección en la vagina. El flujo vaginal también podría tornarse granulado o mezclado con restos de sangre. En estos casos, deberías contactar con un ginecólogo. Si tienes una secreción normal pero abundante, puedes aprovechar para ventilar tu vagina por la noche y dormir sin bragas. Durante el día, podría ser cómodo utilizar bragas y protege-slips un poco más holgados.
Flujo vaginal lubricante
Una variante del flujo vaginal abundante se produce cuando estás sexualmente excitada. Se denomina lubricación y es un lubricante propio del cuerpo que se produce para proteger las membranas mucosas durante el coito.
Cambios en el flujo vaginal
Con el embarazo, el flujo vaginal puede cambiar debido a la influencia de las hormonas. Esto también puede ocurrir si utilizas anticonceptivos que contienen hormonas. En torno a la menopausia, el flujo vaginal puede volverse persistente si las membranas mucosas están secas.
Su función es la de asegurar la limpieza de la vagina
Recuerda que la secreción del flujo vaginal es la forma que tiene la vagina de mantenerse limpia por sí sola. Por lo tanto, no es necesario lavarla por dentro. El jabón y el gel de ducha perfumados, así como un baño de espuma, pueden alterar el equilibrio bacteriano natural de la vagina y provocar una secreción anormal. Si no estás segura de lo que es normal para tu vagina, tu misma puedes hacerte un control del PH vaginal. Pide asesoramiento en la farmacia. O ve al Centro de Salud o a tu ginecólogo para averiguar si hay alguna anomalía.
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