¿Cómo es el dolor de parto?

¿Cuánto duele dar a luz en realidad? El dolor de parto es difícil de describir. Por un lado, es fuerte y poderoso; por el otro, es funcional, motivador y pasajero.

Ingela Ågren

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Una reseña de Ingela Ågren

Partera licenciada

¿Cómo es el dolor de parto?
Foto:Preggers

Normalmente se habla de dolor agudo o crónico, pero el dolor del parto no es ninguno de los dos y es completamente diferente de otras enfermedades dolorosas. A lo largo de la historia, hemos aprendido que el dolor avisa del peligro, la muerte o la enfermedad. Sin embargo, las contracciones que inducen el parto son signo de algo positivo. ¡Lo que tanto has estado esperando y anhelando está a punto de pasar! 

No hay dolor con un mensaje tan positivo como el dolor de parto. No existe ninguna otra enfermedad en la que el dolor vaya y venga y te dé la oportunidad de tomarte un respiro, descansar y hacer acopio de energía para enfrentarte a la siguiente oleada. En otras palabras, el dolor de parto es especial. Si no lo fuera, y si las mujeres no fueran capaces de lidiar con él, la reproducción no habría tenido éxito y la especie humana no habría sobrevivido. Si estás esperando tu primer/a hijo/a y estás preocupada, solo tienes que pensar en todas las mujeres que decidieron hacerlo otra vez e incluso una y otra vez. 

Es natural que estés nerviosa antes del parto. Dar a luz duele, eso es innegable, así que prepárate y aprende todo lo que puedas acerca de las diferentes etapas del parto. Lo más importante es que te prepares para afrontar y gestionar el dolor: esto hace que sea aún más importante que averigües de antemano lo que pasa en el cuerpo durante el parto. También es aconsejable que le preguntes a tu matrona y leas acerca de las diferentes formas de aliviar el dolor. En la actualidad, las madres juegan un papel activo en la elección de cómo aliviar el dolor. Pero, como nunca se sabe cómo va a ir un parto, es bueno no decidir nada con demasiada antelación. Consulta con la comadrona en ese momento y recuerda que solo puedes controlar el parto hasta cierto punto. 

Una de las maneras de enfrentarte al dolor es vocalizando y gritando. Puede hacer que te sientas bien, pero lo de querer gritar o no varía mucho de mujer a mujer. Gritar cuando se es presa del pánico nunca es bueno, porque el cuerpo se tensa y se resiste, y así se desperdicia un montón de energía. Sin embargo, gritar también puede relajar tu abdomen y vagina y liberar presión. Podría ser bueno si te preocupa que vaya a ser demasiado rápido cuando estás empujando para que salga el/la bebé. Si quieres maximizar el efecto de los empujones, lo mejor es que grites al empujar. 

Al parecer, hay algo que hace olvidar el dolor a las mujeres después de haber tenido un/a bebé. Cuando miran atrás, muchas afirman que el dolor y el parto fueron un sentimiento emocionante, durante el cual el dolor venía en oleadas más y más poderosas, pero no había problema siempre y cuando tuvieran tiempo de relajarse y concentrarse en respirar entre contracciones. Lo que se siente durante la etapa de empujar, en la que el cuerpo toma el control y no se puede parar el curso de los acontecimientos, puede resultar abrumador, pero al mismo tiempo increíblemente fascinante. ¡Y ahí tienes tu recompensa! 

Ingela Ågren

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